Steven Russell (Jim Carrey) está felizmente casado con Debbie (Leslie Mann). Él es policía pero todo cambia cuando un accidente automovilístico provoca un reajuste en su vida.... Steven se dá cuenta que en realidad es gay.
Steven decide vivir la vida al máximo y está dispuesto a todo. Su nueva y extravagante vida involucrará estafas, fraudes y eventualmente le costará unos días en la penitenciaría estatal donde conocerá al sensible y agradable Phillip Morris (Ewan McGregor), por quién Steven logrará realizar las estafas más increíbles con tal de sacarlo de la prisión.
"Una pareja despareja" se presenta como una comedia, pero su guión tiende más al drama. Una historia real que narra la vida de película que tuvo Steven Jay Russell, uno de los mayores estafadores en la historia de los Estados Unidos, que puso en ridículo a la administración de George Bush, durante su etapa como gobernador de Texas.
Las escenas más disparatadas del film sucedieron realmente. La película logra hacer reir en varios momentos por las situaciones que vive su protagonista, bien interpetado por Jim Carrey., donde logra mostrar su potencial actoral. Vale aclarar que ésta no es otra de sus típica comedias de muecas.
Bien realizada y perfectamente actuada, el resultado es un buen estreno para ir a ver al cine.
Hoy vamos a recomendar una comedia en la que aquellas parejas que llevan más años años juntos, y ya tienen hijos, podrán sentirse identificados.
Phil (Steve Carell) y Claire Foster (Tina Fey) son una pareja cariñosa que tiene dos hijos y un hogar en los suburbios de Nueva Jersey. Después de ver que sus mejores amigos, otro matrimonio con chicos, se divorcian al tener la misma vida que ellos han llevado, comienzan a temer lo que quizás sea su futuro.
En un intento de inyectarle un poco de sabor a su vida, Phil invita a su esposa a cenar al restaurante más popular de Manhattan, aún sin tener una reserva. Al no conseguir lugar, los Foster terminan haciéndose pasar por una pareja que no se presentó: los Tripplehorns.
Pero los verdaderos Tripplehorns resultarán ser un par de ladrones que están siendo perseguidos por haber robado bienes de gente muy peligrosa.
Obligados a huir antes de haber terminado su risotto, Phil y Claire se embarcan en una serie de desenfrenadas aventuras para salvar sus vidas, y la de su matrimonio.
El guión de "Una noche fuera de serie" no presentan nada novedoso pero sabe explotar bien situaciones de la vida cotidiana, que son universales. El carisma de sus dos protagonistas y la química entre ellos es una pieza fundamental también en la historia.
Una comedia de enredos entretenida, que por momentos juega con el género de acción. Divertida, para pasar un buen rato viendo una peli en casa.
Dos idiomas diferentes. Dos estilos de contar los hechos. Dos puntos de vista. Tanto es así que peleamos. Pero no es solo eso, pensamos tan distinto que mientras yo me hacía la película, vos ya habías comenzado tu nuevo corto… y con otra!.
Es sabido que las mujeres solemos pensar que ese hombre que vimos una vez, es el príncipe azul que siempre soñamos. Y más es así, si ese chico es simpático, gracioso y nos trata bien, por lo menos el primer día.
Vemos reflejada esta situación entre nuestras amigas, conocidas, primas, y por qué no, en nosotras mismas.
Nos decepcionamos cuando no nos llaman, están conectados al msn y no nos hablan, o pasan por nuestro lado y no nos saludan. Los maldecimos, pero a la vez queremos verlos porque pensamos que vamos a decirle en la cara TODO lo que sentimos. Y resulta que, si algún día tenemos la chance de volver a verlo, nos tiramos a sus pies. Olvidamos todo. El discurso inquisidor que teníamos pensado se transforma en un poema pegajoso que da asco y lástima.
Lo vemos a diario, en la oficina, siempre hay historias parecidas. Todas las pasamos y nos acordamos aquel gusto amargo que dejó esa persona que estuvo bailando en la fina línea entre el amor y el odio.
Últimamente, el cine de Hollywood nos presenta una nueva camada de películas que hablan claramente de las falsas ilusiones femeninas, los desamores, y las diferentes formas de ver las relaciones que tenemos las mujeres y los hombres.
Ese es el caso de “La cruda verdad” (The Ugly Truth), protagonizada por Katherine Heigl y Gerard Buttler. En ese film, el protagonista masculino intenta enseñarle a una colega cómo seducir al chico que le gusta. Le da consejos sobre las cosas que llaman la atención en los hombres y le muestra la realidad del amor según su parecer, siempre en un tono cruel, soberbio y bien crudo.
TRAILER DE LA CRUDA VERDAD.
Si hablamos de mal entendidos, no cabe duda que tenemos que ver “Como perder un hombre en 10 días” (How to lose a guy in 10 days). Relata la vida de una periodista que para avanzar en su trabajo, decide escribir una nota que cuenta los típicos errores que cometemos las mujeres cuando salimos con un hombre. Para lograr esto, tiene que salir con un chico, atraparlo, y desarrollar una estrategia para espantarlo en menos de 10 días. En tanto, un publicista que quiere conseguir una campaña muy importante, apuesta con sus colegas que puede conquistar a cualquier mujer que se cruce en su camino. La historia muestra los matices en las vidas de ambos y los trucos que emplean para llevar a cabo sus fines.
TRAILER DE CÓMO PERDER A UN HOMBRE EN 10 DÍAS.
Las falsas ilusiones son, sin duda, una de las peores cualidades que tenemos las mujeres. Yo me hago cargo y sé que no están bien. Pero Hollywood se despachó con nosotras poniendo en circulación “Simplemente no te quiere” (He’s just not that into you). Esta película cuenta varias historias en donde nuestro gremio femenino no queda muy bien parado. Son relatos en los que más de una se siente identificada. Todo se desarrolla a partir del típico “¿Por qué no me llama?” y las excusas que ponemos para creer que realmente le paso algo que causo esa desatención. Si bien no es un gran film, hace reflexionar y es recomendable para aquellas chicas que nos hacemos la película cuando no daba ni para un trailer.
Trabajo hace tres años en un videoclub y más que a menudo, sobre todo los sábados a la noche, escucho la frase: “che gordo, ¿qué vemos?”. Cada vez que entra a una parejita de novios al local, sabemos que, casi como etapas de manual, se va a repetir la misma seguidilla de situaciones: 1) Ella y él entran de la mano. Saludan contentos. Preguntan dónde están los estrenos y se van abrazados para esa parte del local. 2) Pasan 15 minutos viendo carátulas. Indecisos por el género empieza la charla en un tono ameno que, al poco rato, se irá elevando en decibeles. Porque ella quiere ver una comedia romántica, y él, una de acción. 3) Finalmente logran conciliar, generalmente en alguna peli de suspenso que a alguno de los dos le dijeron que “estaba buena”. Agarran esa carátula y la llevan al mostrador. Siempre sin percatar que atrás no estaba la caja correspondiente, que implica que ese título estaba ya alquilado. 4) Vuelven al salón, ya no abrazados como hace unos minutos. 5) Al reproche de el “te dije que tenías que agarrar la de atrás” (siempre uno se lo hace al otro) comienzan las frases del tipo “¿y entones que vemos”?, “andá a preguntarle al pibe que te recomiende algo” o “en este video nunca hay nada” (no notan que difícilmente encuentren mucho si vienen a alquilar un sábado frío de invierno 15 minutos antes del cierre) 6) Él generalmente, ya ofuscado, se acerca al mostrador y pide algo “copado”. A lo que uno deja de hacer lo que tenía que y va a tratar de “ayudar” para que la salida al video no termine en un “lo discutimos después…” 7) Al vivir estas situaciones a menudo, uno se vuelve más canchero en este tipo de cosas y siempre tiene tres o cuatro títulos para recomendar y no tomar partido por nadie. Así uno que quiere ya cerrar el local y volver rápido a casa, los deja discutiendo, esta vez en un tono alto, pero avisando que en 5 minutos se cierra. 8) Pero por más esfuerzo que uno quiera poner, generalmente la conversación pasa a reproche. Y ya en el mostrador, cada uno por su lado, ella elige su golosina y mira a su novio con cara de aprobación. A lo que él compra para intentar remediar la situación. 9) Sin decir palabra, se miran y vuelven a abrazarse. Y se van, conformes, con la idea que se llevan la mejor película del mundo. Uno se queda esperando que la recomendación sea del agrado de ambos y que la próxima que vuelvan al local con la misma sonrisa de cuando ese día entraron. Desde este espacio trataré de ser el conciliador. De recomendar buenos estrenos, salidos en DVD o de cine, para que ver la peli juntos sea un disfrute, para los dos.